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Mishima: Una vida en cuatro capítulos
Mishima: Una vida en cuatro capítulos
Título Original Mishima: A Life in Four Chapters Calificación Mayores de 13 años
Director Paul Schrader Género Drama, Biográfico
Idioma Inglés, Japonés Nacionalidad EE.UU.
Tipo Largometraje Año 1985
Duración 121min. Fecha Estreno 26-06-2009
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Sinopsis

MONTAJE DEL DIRECTOR REMASTERIZADO EN ALTA DEFINICIÓN


FESTIVAL DE CANNES 1985: MEJOR CONTRIBUCIÓN ARTÍSTICA


MISHIMA: UNA VIDA EN CUATRO CAPÍTULOS es un sensacional retrato-mosaico del consagrado autor y dramaturgo japonés Yukio Mishima. La película investiga la inquietud interior y las contradicciones de un hombre que trató de alcanzar una imposible armonía entre sí mismo, el arte y la sociedad. Esta obra maestra se sitúa en el último día de Mishima, cuando cometió un célebre seppuku en público el 25 de noviembre de 1970, en el Cuartel General del Ejército, que conmocionó al mundo.

El relato está salpicado de flashbacks para contar diversos episodios de su infancia, sus comienzos como escritor, el posterior triunfo profesional, su conversión como estrella mediática, las obsesiones por la belleza física y sus ambiguos gustos sexuales, así como la creación de la “Sociedad del Escudo”.

Los diversos episodios (1.La belleza; 2.Arte; 3.Acción; 4.Armonía de la pluma y la espada) evocan asimismo estilizados fragmentos de sus obras de ficción más reputadas (El pabellón de oro, La casa de Kyoko y Caballos desbocados).

Con la riqueza fotográfica de John Bailey, los exquisitos decorados y vestuario de Eiko Ishioka y la inolvidable y tan influyente banda sonora de Philip Glass (ganadores todos ellos del Premio a la Mejor Contribución Artística en el Festival de Cannes 1985), MISHIMA: UNA VIDA EN CUATRO CAPÍTULOS es un tributo a sus ideales y temáticas, así como un audaz trabajo de investigación sobre el arte en sí mismo.

Ficha Técnica

Director: PAUL SCHRADER
Guión: PAUL SCHRADER, CHIEKO SCHRADER y LEONARD SCHRADER
Productores Ejecutivos: FRANCIS FORD COPPOLA y GEORGE LUCAS
Productores: TOM LUDDY, MATA YAMAMOTO y MATAICHIRO YAMAMOTO
Productor Asociado: LEONARD SCHRADER
Director de Fotografía: JOHN BAILEY
Música original: PHILIP GLASS
Montaje: MICHAEL CHANDLER
Diseño de Producción y Vestuario: EIKO ISHIOKA
Sonido: LESLIE SHATZ
Una producción de ZOETROPE STUDIOS, FILMLINK INTERNATIONAL y LUCASFILM LTD.

Ficha Artística

Yukio Mishima: KEN OGATA
Osamu: KENJI SAWADA
Mizoguchi: YASOSUKE BANDO
Isao: TOSHIYUKI NAGASHIMA
Morita: MASAYUKI SHIONOYA
General Mashita: JUNKICHI ORIMOTO
Mishima, 18-19 años: GÔ RIJÛ
Mishima, 5 años: YUKI NAGAHARA
Narrador: ROY SCHEIDER

SOBRE EL DIRECTOR, PAUL SCHRADER

Paul Joseph Schrader (nacido el 22 de julio de 1946 en Grand Rapids, Michigan) es un célebre escritor, guionista y director de cine estadounidense. Su hermano es el también guionista y director Leonard Schrader, con quien ha colaborado en los guiones de Mishima: Una vida en cuatro capítulos y Blue Collar. Está casado desde el año 1983 con la actriz Mary Beth Hurt, con quien tiene dos hijos, Molly y Sam.

Vida y obra

Educado en una estricta fe calvinista que le marcaría profundamente y cuya influencia se deja sentir en toda su obra, no vio una película hasta cumplir los 18 años de edad. Se graduó en el UCLA Film Studies y se convirtió en crítico de cine primero para el periódico LA Weekly Press y más tarde para la revista Cinema Magazine. Mientras tanto, completó sus estudios en la Universidad de Columbia y en el Conservatorio AFI.

Trabajos como guionista

Después de graduarse en la escuela de cine de Los Ángeles, en 1975 escribe junto a su hermano Leonard el guión de YAKUZA, que posteriormente dirigió  Sydney Pollack con Robert Mitchum de protagonista. Pese a ser un fracaso comercial, le hace visible ante los ojos de la nueva generación de directores de Hollywood. Conocido por sus descripciones de hombres desesperados con ambivalencia moral, ha escrito varios guiones. En 1976 escribe el guión de la película de Brian De Palma, FASCINACIÓN (OBSESSION). Ese mismo año Martin Scorsese se encargaría de dirigir su guión TAXI DRIVER, que ganaría la Palma de Oro en el Festival de Cannes. El binomio con Scorsesse crearía las películas TORO SALVAJE (1980), LA ÚLTIMA TENTACIÓN DE CRISTO (1988) y AL LÍMITE (BRINGING OUT OF THE DEAD) (1999). La larga relación profesional y de amistad con Scorsese se rompería tras esta última obra.

En 1986, Peter Weir dirige su guión titulado LA COSTA DE LOS MOSQUITOS y diez años más tarde Harold Becker haría lo propio con CITY HALL, LA SOMBRA DE LA CORRUPCIÓN. El resto de sus guiones originales serían dirigidos por él mismo.

Trabajos como director

Schrader inicia su carrera como director gracias al éxito de TAXI DRIVER, y lo hace con BLUE COLLAR, un drama sobre tres trabajadores que planean escapar a sus dificultades económicas cometiendo un robo. Tras un rodaje muy duro debido especialmente al difícil trato del director con los actores, la película se estrenó en 1978. Tras BLUE COLLAR, Schrader ha dirigido un total de 16 películas.

La religión (LA ÚLTIMA TENTACIÓN DE CRISTO, TOUCH, EL EXORCISTA: EL COMIENZO), las difíciles relaciones familiares (AFLICCIÓN) y las relaciones sentimentales marcadas por la frustración sexual (EL BESO DE LA PANTERA, EL PLACER DE LOS EXTRAÑOS), el mundo de los bajos fondos (HARDCORE: UN MUNDO OCULTO) y las vidas al margen de la ley (POSIBILIDAD DE ESCAPE), los personajes autodestructivos (TAXI DRIVER, TORO SALVAJE, AUTOFOCUS: DESENFOCADO, o la fascinante y controvertida MISHIMA: UNA VIDA EN CUATRO CAPÍTULOS, una de las más grandes películas biográficas de la Historia del Cine) y aquellos que intentan cambiar o fingir su clase social (AMERICAN GIGOLO, THE WALKER) son algunos de los temas recurrentes en su filmografía.

Trabajos como escritor 

  • Schrader, Paul (1972). El estilo trascendental en el cine: Ozu, Bresson, Dreyer. Ediciones JC.

Filmografía (como director)

  • Blue Collar (1978) (también guionista)Hardcore: Un mundo oculto (1979) (también guionista)

  • American Gigolo (1980) (también guionista)

  • El beso de la pantera (Cat People) (1982)

  • Mishima: Una vida en cuatro capítulos (1985) (también co-guionista)

  • Light of Day (1987) (también guionista)

  • Patty Hearst (1988)

  • El placer de los extraños (The Comfort of Strangers) (1990)

  • Posibilidad de escape (Light Sleeper) (1992) (también guionista)

  • Witch Hunt (1994) (TV)

  • Touch (1997) (también guionista)

  • Aflicción (Affliction) (1997) (también guionista)

  • Forever Mine (1999) (también guionista)

  • Autofocus (Desenfocado) (Auto Focus) (2002)

  • El exorcista (El comienzo) (Dominion: Prequel to The Exorcist) (2005)

  • The Walker (2007) (también guionista)

  • Adam Resurrected (2008)

Filmografía (sólo como guionista) 

  • Yakuza (The Yakuza) (Sydney Pollack, 1975) (Guión con Leonard Schrader)

  • Taxi Driver (Martin Scorsese, 1976) 

  • Fascinación (Obsession) (Brian De Palma, 1976)

  • El ex-preso de Corea (Rolling Thunder) (John Flynn, 1977) 

  • Old Boyfriends (Joan Tewkesbury, 1979) (Guión con Leonard Schrader)

  • Toro salvaje (Raging Bull) (1980) (Guión con Mardik Martin)

  • La costa de los mosquitos (The Mosquito Coast) (Peter Weir, 1986) 

  • La última tentación de Cristo (The Last Temptation of Christ) (Martin Scorsese, 1988) 

  • City Hall, la sombra de la corrupción (City Hall) (Harold Becker, 1996) (Guión con Bo Goldman, Nicholas Pileggi y Ken Lipper)

  •  Al límite (Bringing Out the Dead) (Martin Scorsese, 1999)


COMENTARIOS DE MIGUEL ÁNGEL HUERTA FLORIANO

(Extraídos de su libro PAUL SCHRADER, Ediciones Akal, Madrid, 2008)


Mishima es la obra más insólita y, probablemente, la más completa de cuantas componen la filmografía de Paul Schrader. Gracias, entre otras cosas, al apoyo de Francis Ford Coppola y de George Lucas, a través de sus respectivas productoras (Zoetrope y Lucasfilm), pudo completar un proyecto tan innovador como descabellado conforme a los códigos habituales de conducta de la industria estadounidense. El sobresaliente saldo artístico deviene de la hábil combinación de varios factores: el maduro guión elaborado con la ayuda de su hermano Leonard (y de Chieko, la esposa japonesa de éste); la versatilidad estética que responde a la compleja estructura del relato con un realismo casi documental (para el tiempo presente), una cuidada fotografía en blanco y negro (para la evocación de los pasajes pretéritos) y una puesta en escena vanguardista, preñada de color y sumamente estilizada (para la recreación de las piezas literarias); la energía emotiva de la banda sonora compuesta por el maestro Philip Glass, y la potencia interpretativa de Ken Ogata.

ESTUDIO PAUL SCHRADER, por Antonio José Navarro

(DIRIGIDO Nº 271, Septiembre de 1998)


Entre el cielo y el infierno


“Aquel que desea pero no obra, engendra pestilencia” (William Blake)


Mishima es, sin duda, la obra maestra de Paul Schrader. El film donde el cineasta ha plasmado mejor, de forma gráfica y sin ambages, dos de sus inquietudes creativas más recurrentes. Una, la búsqueda del equilibrio espiritual en el desquiciado mundo actual. Otra, su fascinación por las tortuosas relaciones entre la vida y el arte. Suerte de exhibicionismo artístico gestado a partir de una escurridiza identificación personal con determinados aspectos vitales del literato nipón. El director de Blue Collar señala al respecto: “Mishima es una personaje que podría haberme inventado de no existir (…) lo que me apasiona de Mishima es su extraña capacidad para contactar con los demás, su profundo sentimiento de enfermedad, su ansia por lo absoluto, su odio a no existir en el sentido pleno del término”. En definitiva, una elíptica declaración de principios. No en vano, la figura de Mishima es una mezcolanza de ritualidad, exotismo nipón según los tópicos occidentales, ambigüedad política y sexual, sadomasoquismo, exhibicionismo, sangre y fotogenia (*). Casi todos los ingredientes estéticos que vertebran el cine de Schrader.

El principal atractivo de Mishima es su radicalidad, su fuerza casi experimental. Mérito nada desdeñable si tenemos en cuenta su inserción en una filmografía repleta de extremismos y excelencias. Pero, a mi juicio, la citada radicalidad de la cinta no es un fenómeno fortuito ajeno a la misma, sino una meditada y consecuente elección formal. Schrader admite que “las únicas limitaciones que tenía eran las impuestas por la propia calidad de la película, porque no iba a existir un mercado comercial para ella”. “Así –continúa-, lo único que podía hacer era rodar la mejor película, la más libre, la más original e imaginativa”.

La estructura dramática del film se basa en dos pensamientos del literato oriental: “pronto descubrí que la vida consta de dos elementos contradictorios: uno era las palabras, que pueden cambiar el mundo, y el otro era el propio mundo, que nada tiene que ver con las palabras (…). He escuchado con frecuencia que la espada y la pluma en el Japón siguen el mismo derrotero. Lo cierto es que sólo se juntan en el momento de la muerte”. Una vida en cuatro capítulos narrada de la siguiente manera: La belleza, con fragmentos de la novela “El pabellón de oro”; El arte, con extractos de “La casa de Kyoko”; La Acción, con la novela “Caballos desbocados”; La armonía entre la pluma y la espada (lema samurai). Los tres primeros capítulos se inician en el tiempo real de la narración, el 25 de noviembre de 1970, día en que Mishima y cuatro cadetes de su ejército personal (Tatenokai) secuestraron al general Mashita y lo utilizaron como rehén para poder arengar a las tropas clamando por la restauración de la moral tradicional japonesa. A partir de este hecho, Mishima evoca su pasado, desde la infancia hasta el momnento en que decide pasar a la acción, con secuencias en blanco y negro. Ello se va mezclando con estilizadas escenificaciones expresionistas de las tres novelas citadas. El cuarto capítulo se desmarca notablemente del resto del film, rompiendo su tono sobrio, ritual y fantástico, ocupándose sólo del tiempo real. Todo está planificado y resulñeto de fomra muy realista, cámara en mano y con un montaje mucho más brusco, como si se tratara de otra película…

Mishima alardea de una belleza plástica envolvente, fascinante: la vida y el arte son ajenas entre sí; la vida es de un blanco y negro espeso, plomizo, de estética documental y planificación rígida, sin apenas movimientos de cámara; la literatura está llena de colores exultantes, de sugestivos travellings, sombras, luces y angulosos decorados. Color: oro (patriotismo, tradición) para “El pabellón de oro”; rojo (dolor, miedo, violencia, sexo) para “La casa de Kyoko”; azul (deber, honor) para “Caballos desbocados”. La acción, antesala de la muerte, hermana el arte y la vida: color y frenéticos movimientos de cámara. Primer plano del rostro de Mishima, compungido por el horror y su enfermiza determinación mientras ejecuta el harakiri, mitificado por el montaje al unirse con sus personajes. Plano final de un sol naciente rojo: Mishima pasa de la percepción contemplativa del universo que le rodea (la pluma) a la participación activa basada en un concepto marcial del deber, reaccionando violentamente ante la insensibilidad del mundo, ante su fealdad (la espada). Actitud que conduce, en consecuencia, hacia la autodestrucción. Mishima es una aterradora y poética fábula sobre la consecución casi martirológica de la armonía entre el arte y la vida.

(*) “El enigma Mishima”, por Juanjo Fernández. “Quimera” n 49.

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MISHIMA: UNA VIDA EN CUATRO CAPITULOS

"Mishima: Una vida en cuatro capítulos, una hermosa y dura película que dirigiera en los 80 el habitualmente fascinante Paul Schrader... Un trabajo artístico espectacular." (Rafa Romero de Avila, Odisea, nº 138 - Julio 2009)

“Sin duda, la obra maestra de Paul Schrader (…) MISHIMA alardea de una belleza plástica envolvente, fascinante”.
(Antonio José Navarro – DIRIGIDO Nº 271, Sept. 1998)
 

“***** Película intensamente experimental, de una belleza visual acaparadora (…) Una obra maestra”
(Antonio José Navarro, TIME OUT BARCELONA, 26/06/2009)

“MISHIMA es la obra más insólita y, probablemente, la más completa de cuantas componen la filmografía de Paul Schrader. Gracias, entre otras cosas, al apoyo de Francis Ford Coppola y de George Lucas (…) Sobresaliente saldo artístico (…) Maduro guión (…) Versatilidad estética (…) Una cuidada fotografía (…) Una puesta en escena vanguardista preñada de color y sumamente estilizada (…) La energía emotiva de la banda sonora compuesta por el maestro Philip Glass, y la potencia interpretativa de Ken Ogata.”
(Miguel Ángel Huerta Floriano, Libro “Paul Schrader”, Ediciones Akal, Madrid, 2008)

“Veinticinco años después de su estreno, MISHIMA, la elegía fílmica de Paul Schrader al escritor japonés, vuelve con la piel tersa del remasterizado, pero no más que su propio espíritu, tan juvenil, tan actual, tan provocador y moderno como entonces.”
(E.R. Marchante, ABC, 26/06/2009)

“Todo un clásico (…) Una película extremadamente moderna que hoy en día aún resulta tan admirable como estimulante. Y su reposición no es nada gratuita, sino absolutamente oportuna y necesaria.”
(Carlos Losilla, AVUI, 26/06/2009)

“(…) Todo un referente del género.”
(Pablo Giraldo, REVISTA SHANGAY, 26/06/2009)

“**** Una película original como pocas, subrayada por la –entonces- novedosa música de Philip Glass, en donde la vida de Mishima se observa desde una perspectiva caleiodoscópica (…) El filme de Schrader conserva la fuerza de una mirada cinematográfica libre, descarnada y comprometida con uno mismo.”
(S. Llopart, LA VANGUARDIA, 26/06/2009)

“**** Si sumamos “belleza”, “arte” y “acción”, obtendremos “la armonía entre la pluma y la espada”, aforismo que resume la vida violenta de Mishima…”
(Sergi Sánchez, LA RAZÓN, 26/06/2009)

“**** La mezcla de blanco y negro y colores, de tiempos, de escenarios naturales y decorados imposibles, de realismo y onirismo, alcanza un frenesí mayúsculo y polifónico. Una obra azotada de una poesía salvaje, un romanticismo a la vez frío y desbocado.”
(Jordi Batlle Caminal, GUÍA DEL OCIO BCN, 26/06/2009)

“Es evidente que pocos filmes biográficos poseen la profundidad tanto literaria como visual (…) Recuperar este MISHIMA no es sólo admitir su cualidad casi de obra maestra como experimento cinematográfico, llevado a cabo con exquisito gusto por Schrader, (…) sino también recordar con nostalgia (…) el tiempo en que Hollywood miraba al Japón. Cuando personajes hoy tan perdidos como Lucas y Spielberg arriesgaban nombre, prestigio y dinero, en un cine adulto, ambicioso y comprometido.” (Jesús Palacios, EL CULTURAL, 26/06/2009)

“Es un film único, que hice con una libertad total.”
(Entrevista a Paul Schrader, por Sara Brito, PÚBLIC, 26/06/2009).

“La reposición de MISHIMA no sólo se revela de justicia para reivindicar el atrevimiento de Schrader, sino por completo necesaria para entender las líneas de fuerza que han configurado el cine del presente”.
(CAHIERS DU CINEMA- ESPAÑA, Junio 2009)

“Los 121 minutos de MISHIMA son una experiencia excesiva e insólita, más cercana a una ópera que a un biopic al uso”
(Sara Brito, PÚBLICO, 26/06/2009)

“Es de la que más orgulloso me siento (…) Creo que no se asemeja a ninguna otra película.”
(Entrevista a Paul Schrader, por Darío Prieto, EL MUNDO, 26/06/2009).

“Transgresora en su forma y elegante en su ejecución. Un ejercicio de estilo, etiquetado en su día como experimental y radical, que se apoya en la fotografía de John Bailey, la música de Philip Glass y el fabuloso trabajo de decorado de Eiko Ishioka”
(Pablo G. Polite, PÚBLICO, 26/06/2009)

“El atractivo del film es que es un puzzle intelectual de extrema complejidad y sobre un ser humano, un artista, extraordinario. No hay nada ficticio en el film. Todo lo que se relata, ocurrió en la realidad.”
(Entrevista a Paul Schrader, por Antonio Weinrichter,  CAHIERS DU CINEMA ESPAÑA, Junio 2009).





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