publicado 14-06-2012 en Noticias Verdi con Ningún comentario

Hysteria, estreno 15 de junio

El viernes 15 de junio estrenamos la película “Hysteria”, dirigida por Tania Wexler e interpretada en sus principales papeles por Maggie Gyllenhaal, Hugh Dancy, Jonathan Pryce y Rupert Everett.

Esta directora inglesa nos explica en “Hysteria” la interesante historia real del doctor Josep Mortimer Granville que en el siglo XIX en Inglaterra inventó el primer vibrador eléctrico para tratar lo que entonces se llamaba Hysteria Femenina.

La chispa de Hysteria empezó con una pequeña y desconocida historia: el hecho de que el vibrador a pilas fue patentado a finales del siglo XIX por Joseph Mortimer Granville, un apreciado médico inglés que lo diseñó con toda seriedad como artilugio médico. Granville publicitó esta máquina conocida como el “martillo de Granville” para el alivio de dolores musculares. Pero pronto fue visto como el  único tratamiento fiable para un extendido mal entre las mujeres llamado “histeria”. Este tratamiento era el masaje medicinal de los órganos femeninos hasta el punto del paroxismo, que bajo el punto de vista victoriano era una liberación perfectamente clínica del sistema nervioso, y no debía ser confundido con el orgasmo, además de no ser considerado en ningún aspecto sexual. Aunque la histeria se destaparía como un mito de 4000 años, y un comodín para diagnosticar todo tipo de dolencias, el vibrador siguió  ayudando a alumbrar un nuevo mundo en el que las mujeres ganaron la libertad de explorar su propia sexualidad.

Cuando la productora Tracey Becker, cuyas películas incluyen Finding Neverland de Marc Foster, una imaginativa relectura de la invención de Peter Pan por J.M. Barrie, escuchó por primera vez la historia al escritor Howard Gensler, le hizo gracia al principio, pero después la inspiró. La idea de que un estirado doctor victoriano inventaría lo que se convertiría en el juguete sexual más popular del mundo, sonaba a una idea fantástica para una película moderna.

La crítica opina

La sexualidad de la mujer comienza a existir, y sólo en nuestra sociedad occidental, a finales del siglo XIX. Hasta su inmersión en la cultura popular, su acceso al mercado del trabajo/ del consumo y, por tanto, su entrada a la maquinaria de la terapia psicológica, la hembra no pasaba de ser un receptáculo con pechos donde el hombre descargaba sus urgencias cíclicas. Además de transformar la concepción del cuerpo femenino, la llegada del psicoanálisis popularizó un trastorno residual: la histeria. Para su tratamiento se recomendaba la estimulación de la mujer por parte del médico; un ejercicio que, aparte de tranquilizador para ella, resultaba muy cansado para el pobre galeno después de unas cuantas féminas deseosas de relajo.

Tanya Wexler se vale de la invención del vibrador como punto pivotal (festival del humor) para rodar una comedia romántica que funciona con agilidad gracias a la química entre Hugh Dancy y la estupenda Maggie Gyllenhaal. (E. Galan -Cinemanía- Junio 2012)

 Foto Hysteria