publicado 26-07-2013 en Críticas de cine, Estrenos de cine, Noticias Verdi, Premios de cine con Comentarios desactivados

Sólo el viento, estreno 2 de agosto

El viernes 2 de agosto estrenamos la película “Sólo el viento” dirigida por Benedek Fliegauf e interpretada por Katalin Toldi y Leos Sarkany.

Benedek Fliegauf está reconocido como uno de los directores húngaros más importantes de la actualidad y “Sólo el viento” es su quinta película y en ella el director describe la difícil situación de la vida de los gitanos en Hungria.

Sinopsis

Mari vive con su padre inválido y dos hijos  en un cobertizo en los bosques fuera de la ciudad. Sus condiciones de vida son modestas, como las de sus otros vecinos gitanos. Recientemente, más que nunca, deben vivir a escondidas: cinco familias completas han sido asesinadas en la zona, tiroteadas en sus propias casas.

La comunidad gitana lucha por continuar con su sencilla rutina diaria entre la ansiedad por los crímenes presuntamente racistas. Mari alterna dos trabajos. La adolescente Anna intenta concentrarse en el colegio y en sus dibujos. Pero el joven Rio está preocupado con otras cosas. Se está preparando…

Premios

Festival Internacional de cine de Berlin:

Gran Premio del Jurado

Premio Amnistía Internacional- Premio de la Paz

La crítica opina

Solo el viento sigue la historia de una familia gitana en un día entero. Es la rutina de un grupo de personajes que conviven en medio de una crisis, aquella que va generando sus propios antecedentes o premisas sobre su posible origen a medida que la familia se desplaza a los lugares a los que frecuenta, zonas de trabajo, escuela, el mismo vecindario. Fliegauf es neutral cuando se trata de describir a la comunidad gitana, por un lado infértil, viciosa y “carroñera”, pero por otro manifiesta un perfil próspero, rehabilitado y sensible. En paralelo, una sociedad respondiendo a dicha comunidad con prejuicio, mientras que otro sector de esta lo acurruca con un abrigo. Hay una necesidad por recrear una serie de dicotomías. Es pues el lado que crítica y el otro que reivindica, y la familia de gitanos de la que hace referencia el director, es sin duda la reivindicativa.

Solo el viento desarrolla una serie de premisas que asumen a la comunidad gitana como una sociedad frágil, huérfana de un padre que la proteja. La etnia agredida simula ser el niño que emprende por sí solo un medio de defensa, uno que predice no va a funcionar. Bence Fliegauf despliega una atmósfera que está pronunciada por el encierro, el pánico, los claroscuros, la humillación que pisa los talones, el merodeo agresivo de un rostro anónimo. Durante todo el largo del filme no dejamos de ver a los miembros de esta familia mirando por encima de su hombro, presas fáciles de una realidad que todavía deja las evidencias carbonizadas a pocos metros de su hogar. La película vaticina tragedia al promover la tensión, viento que sopla implacable y castiga de la misma manera a un viejo convaleciente o a un menor, uno que es temeroso, empuña un arma ficticia y se desfoga azotándola con violencia. (C. Esquives-Cineespacio).

Foto "Solo el viento"

Foto “Solo el viento”