publicado 28-05-2013 en Críticas de cine, Estrenos de cine, Noticias Verdi, Premios de cine con Comentarios desactivados

Tierra de nadie, estreno 31 de mayo

El viernes 31 de mayo estrenamos el documental  “Tierra de nadie”, dirigido por Salomé Lamas.

Sinopsis

Un escenario neutral. Tierra de nadie. Un hombre sentado en una silla, hablando sobre su vida. En sus años jóvenes, fue soldado en un comando de élite portugués durante las guerras coloniales en Mozambique y Angola. Tras la Revolución Carmesí, trabajó como guardaespaldas en Portugal y luego como mercenario de la CIA en El Salvador, hasta terminar asesinando por encargo para los GAL.

La monstruosidad de las atrocidades que describe se contraponen al minimalismo formal de la película y a la manera en que el personaje se presenta a sí mismo. Permanece impasible cuando describe los detalles brutales, hace comentarios mordaces sobre la historia política contemporánea, cuenta chistes y fanfarronea. Sus sentencias están numeradas, formando la base del estudio y la reflexión por parte de la directora. Una tarea llevada a cabo en terreno resbaladizo: datos y ficción, memorias y fantasías, confesiones y descripciones íntimas de la persona se suceden unas a otras. La veracidad y la identidad están cada vez más puestas en duda.

Premios

Festival de Berlín 2012: Sección (Forum)

Festival Doclisboa 2012: Mejor documental portugués y premio del público

Documental Madrid 2013: Mención Especial del Jurado

La crítica opina

Como si se tratase de un genio, al que bien se ama o bien se odia, Salomé Lamas nos propone una de las apuestas más controvertidas en este festival con Tierra de nadie, un documental que explora la figura de Paulo de Figuereido, un moderno mercenario que desde los años 60 trabajó como sicario en diversos lugares del mundo (Desde África a los GAL y ETA).

¿Por qué es tan controvertida? Por la manera de narrarlo todo. La película es una entrevista de 72 minutos a Paulo, que se pierde en las anécdotas que va contando. No hay imágenes de archivo, no hay cambios de registro, no salimos del escenario en ningún momento. Como si estuviéramos asistiendo a una rueda de prensa, o más bien, a una confesión, acabaremos sumergidos en la verborrea constante de de Figuereido.

Y uno podría preguntarse a que se debe esa falta de contraste, ese no buscar imágenes de archivo sobre los sucesos narrados en plena era de la información. Pues bien, la cosa es que no se sabe que es cierto y que no. De hecho, el discurso de Paulo se contradice en multitud de ocasiones, con lo cual uno no sabe lo que es real de todo lo que cuenta y lo que no. Dar una imágen a algo así sería confirmar que es cierto, y el juego que se hace con el espectador es que en ningún momento lo sepa.

Para evitar que Paulo de Figuereido se pierda en historias que no tienen interés, pues se ve que al hombre le gusta mucho narrar sus anécdotas, como si compartiese historias al amor de la lumbre, se hacen una serie de preguntas numeradas que no vemos, para que se centre en algo en concreto.

Realmente, las historias que cuenta son de lo más interesante, especialmente las que tienen que ver con España y la siempre polémica historia de los GAL y el País Vasco. Paulo nos habla de su trabajo, realizado sin ningún tipo de escrúpulo ni pudor, no como algo de lo que se arrepienta, sino como chanzas, recordándolo como algo divertido. Es consciente de que las cosas que hacía no pueden calificarse como buenas, pero, por otro lado, era su trabajo.

Será el espectador el que se encargue de juzgar a este personaje o no hacerlo. Esa es la finalidad de esta cinta, y por eso se hace, tanto en el montaje como en la entrevista, que uno nunca sepa cuanta verdad hay detrás de las palabras del protagonista. Cada uno elige que creer y que pensar sobre de Figuereido.

En cualquier caso, dado su planteamiento y su escaso tiempo, es un largometraje que hay que ver, pues cada uno tiene que valorar de forma íntima una propuesta tan interesante como extraña. (Cinemaldito.com).

Foto "Tierra de nadie"

Foto “Tierra de nadie”